Clasificación de la Articulaciones

Posted: April 8, 2012 in UVM: Anatomía y Farmacología

By Guillermo Nahúm

Las articulaciones son puntos de contacto entre dos huesos, entre un hueso y un cartílago o entre un hueso y un diente (1). Están formadas por tejido conectivo flexible y permiten mantener los huesos juntos a la vez que proveen cierto grado de movimiento.

Clasificación Estructural

La clasificación estructural se basa en dos criterios: la presencia o ausencia de un espacio entre los huesos o cartílagos que articulan entre sí y el tipo de tejido conectivo que mantiene los huesos juntos (1). A continuación se detallan las clasificaciones:

Articulaciones Fibrosas: dos huesos se unen de forma firme por medio de un tejido conectivo fibroso.

El movimiento que se da entre ellos es mínimo o nulo (2). Se les denomina también articulaciones inmóviles (3).  Hay 3 tipos de articulaciones fibrosas: suturas, sindesmosis y gonfosis.

Las suturas son articulaciones donde los huesos están unidos por una delgada lámina de tejido conectivo fibroso denso (1), se encuentran únicamente en el cráneo. Con la edad algunas de ellas son reemplazadas por sinostosis, en las cuales se funden los huesos en uno solo (1). Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son la suturas interparietal, intermaxilar y la internasal.

Las sindesmosis son articulaciones donde los huesos están unidos por tejido conectivo fibroso denso, en un ligamento o en una membrana interósea (1). Estas articulaciones solamente existen a nivel de la pierna (tibia/fibula) y el antebrazo (radio/ulna), llamadas tibioperonea distal y radiocubital distal.

Las gonfosis son las articulaciones que unen los dientes con el proceso alveolar, o sea entre la raíz del diente y los alveolos del maxilar y la mandíbula.

Articulaciones Cartilaginosas: dos huesos unidos por un cartílago hialino o fibrocartílago (2). Entre ellos hay cierto rango de movilidad. Se les denomina también articulaciones semimóviles (3). Hay 2 tipos de articulaciones cartilaginosas: sincondrosis y sínfisis.

Las sincondrosis son articulaciones donde el material que conecta es cartílago hilaino, se convierte en sinostosis cuando cesa el crecimiento en el largo. Se encuentra principalmente en el tórax y en la columna vertebral y entre la epífisis y la diáfisis de un hueso largo (placa epifisiaria). Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son las primeras articulaciones esternocostales, la occipitoesfenoidal y los discos (o placas) epifisiarios como se mencionó anteriormente.

La sínfisis son articulaciones donde el material que conecta es fibrocartílago. Permiten una cantidad mínima de movimiento que ocurre a través de la compresión o deformación del tejido conectivo intermedio. Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son la sínfisis del pubis y el disco intervertebral.

Articulaciones Sinoviales: dos huesos separados entre sí pero unidos por una cápsula, cartílago o cavidad articular envolvente compuesta por una membrana fibrosa externa (3). Pueden observarse ligamentos accesorios, discos articulares y una membrana o bolsa sinovial interna donde se encuentra el líquido sinovial. Presentan un grado de movimiento en más de un eje. Se les denomina también articulaciones móviles (1). Hay 5 tipos de articulaciones sinoviales: plana, bisagra, pivote, condílea, silla de montar y esferoidea.

Las planas son articulaciones donde las superficies tienen esa forma o son ligeramente curveadas(1). Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son las intercarpianas, esternocostal, acromioclavicular, cigapofisiaria, y las vertebrocostales.

Las bisagras son articulaciones donde una superficie convexa encaja en una superficie cóncava (1).

Permiten el movimiento de extensión y flexión. Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son el codo, tobillo, rodilla y articulaciones interfalángicas.

Los pivotes son articulaciones donde una superficie rodeada o puntiaguda encaja en un anillo formado parte por un hueso y parte por un ligamento (1). Permiten el movimiento de rotación. Un ejemplo de este tipo de articulaciones es la altlantoaxial.

Las condíleas son articulaciones donde una proyección en forma oval encaja en una depresión de la misma forma (1). Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son la radiocarpiana, temporomandibular y las metacarpofalángicas.

Las sillas de montar son articulaciones donde la superficie de un hueso tiene esa forma (cóncava) y el otro hueso (de forma convexa) se monta sobre la silla (1). Un ejemplo de este tipo de articulaciones es la carpometarpiana (entre el trapecio y el primer dígito).

Las esferoideas son articulaciones donde una superficie en forma de esfera encaja en una depresión en forma de copa (1). Tienen un alto rango de movilidad. Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son la glenohumeral y la coxofemoral.

Clasificación Funcional

La clasificación funcional de articulaciones se relaciona con la calidad del movimiento que permiten (1).  A continuación se detallan las clasificaciones:

  • Sinartrosis: articulaciones que no permiten movimiento. Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son la placa epifisiaria, entre la epífisis y la diáfisis de un hueso largo, y la gónfosis, entre la raíz del diente y el proceso alveolar.
  •  Anfiatrosis: articulaciones de movimiento limitado. Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son las intervertebrales y la sínfisis del púbis.
  •  Diartrosis: articulaciones de gran movimiento. Algunos ejemplos de este tipo de articulaciones son la atlantoaxial y la radiocubital.

Todas las articulaciones clasificadas estructuralmente como sinoviales pertenecen a la categoría funcional de las diartrosis (1). Tienen una gran variedad de formas y permiten muchos tipos diferentes de movimiento.

Clasificación de Huesos

El Sistema Esquelético está formado por un conjunto de huesos y cartílagos. Constituye aproximadamente el 18% del peso corporal (1). Los huesos se unen en las articulaciones, lo que les permite moverse conservando una relación significativa entre uno y otro (2).  El Sistema Esquelético desempeña seis funciones básicas (1)(2):

  •  Sostén a los tejidos blandos
  •  Protección de los órganos internos importantes
  •  Asistencia en el movimiento
  •  Homeostasis mineral, especialmente de calcio y fósforo
  •  Producción de células sanguíneas
  •  Almacenamiento de triglicéridos

El tejido óseo (huesos) es vivo, del tipo interno o endoesqueleto. Crece a medida que el cuerpo lo hace, se adapta a las condiciones de vida del individuo y tiene la capacidad de componerse por sí solo después de una enfermedad o lesión (2). Otros tipos de tejidos que constituyen el Sistema Esquelético son cartílagos, tejido conectivo denso, epitelio, tejido adiposo y tejido nervioso.

Tiene dos partes principales: el Esqueleto Axial, formado por los huesos de cráneo, la columna vertebral y la cavidad torácica;  y el Esqueleto Apendicular, formado por los miembros superiores e inferiores (3).

La Cintura Escapular y la Cintura Pélvica son las partes donde el Esqueleto Axial se une con el Esqueleto Apendicular.

Clasificación de los huesos según su forma.

Huesos Largos: son estructuras tubulares donde predomina la longitud sobre el espesor y el ancho.

Constan de la diáfisis que es la parte cilíndrica, larga y principal del hueso. Las epífisis que son las terminales proximales y distales del hueso. La metáfisis que son las regiones del hueso donde la diáfisis se une con la epífisis (1) y usualmente se consideran las zonas de crecimiento.

Los huesos largos también tienen el cartílago articular, que es una capa fina que cubre la zona de la epífisis donde un hueso se articula con otro.  El periostio es una vaina dura de tejido conectivo denso e irregular que envuelve la superficie ósea en los lugares que no están cubiertos por cartílago. La cavidad medular es el espacio dentro de la diáfisis que en los adultos contiene la médula ósea amarilla. El endostio es una fina membrana que limita la cavidad medular, que contiene una sola capa de células formadoras de hueso y tejido conectivo (1).

La mayor parte de los huesos largos se encuentran en los miembros superiores e inferiores (2). Este tipo de huesos incluyen el fémur, el húmero,  las falanges y la clavícula.

Huesos Cortos: son estructuras cuboides, de volumen restringido y sus tres ejes (largo, espesor y ancho) son semejantes (2). Este tipo de huesos incluyen las vértebras, los carpos y los tarsos (3).

Huesos Planos: son estructuras cuyo espesor es reducido, con predominio de la longitud y el ancho (2). Estos huesos Ejercen funciones protectoras de otros órganos. Tienen dos capas de periostio y entre ellas una capa de hueso esponjoso que aloja la médula ósea.  Este tipo de huesos incluyen el 6 cráneo, el pubis, las  escápulas, el ilion y el esternón. Estos dos últimos se consideran los más ricos en médula ósea.

Huesos Irregulares: son aquellos huesos que por su forma no pueden clasificar en otro tipo. Los huesos que forman la cara (2) y el vicerocráneo(3) pertenecen a este tipo.

Huesos Sesamoideos: son huesos de reducidas dimensiones, considerados una variedad de los huesos cortos. Se encuentran en las articulaciones, donde los tendones cruzan los extremos de los huesos largos. La patela, situada en el tendón de los cuádriceps, es el hueso sesamoideo más grande.

El hioides es otro ejemplo de huesos de este tipo, sin embargo también se considera un hueso corto, plano e irregular.

Clasificación de los huesos según su estructura

Según su estructura, los huesos pueden clasificarse en hueso esponjoso y hueso compacto. El primero está formado por trabéculas óseas de aproximadamente 0.1 a 0.5 mm. En esas regiones es donde se aloja la médula osea. El hueso compacto está formado por láminas óseas rígidas.

Todos los huesos tienen ambos tipos de hueso o tejido.  En los huesos largos, el tejido esponjoso tiende a localizarse en las epífisis, mientras que el tejido compacto predomina en las diáfisis. En el caso particular de la bóveda craneal, el hueso esponjoso se conoce como diploe.

Referencias bibliográficas

(1) Tortora, Gerald. Derrickson, Bryan. 2006. Principios de Anatomía y Fisiología. 11ª. Edición. Editorial Médica Panamericana. México DF. México. Cap 6.

(2) Amagia, Atilio. Barranza, Fernando. Rodriguez, Fernando. Lizana, Pablo. Laboratorio de Anatomía Humana. Guía #1. Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Facultad de Ciencias. En línea. Fecha de Consulta: 15/Enero/2010.

Disponible en: http://www.anatomiahumana.ucv.cl/efi/2008/Guias%202008/Guia%20Osteologia%201.pdf

 (3) Montoya, Katia. 2009. Antología de Anatomía General. Universidad Americana.  Facultad de Terapia Física. San José, Costa Rica…

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